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19 de febrero de 2014

Naturalidad versus perfección

En las últimas semanas he estado hablando en diversos foros de distintos aspectos relacionados con la supuesta “sonrisa perfecta”, por eso he decidido tocar hoy este tema en mi blog.

Después de muchos años dedicado a sacar el mejor partido de las sonrisas de mis pacientes, me reafirmo en lo que he mantenido desde el principio: la sonrisa perfecta no existe. Los dientes no son de un blanco nuclear, ni tienen un tamaño “ideal”, ni una alineación “perfecta”. Y nuestra labor –la de los profesionales de la estética dental- no es dotar a nuestros pacientes de una sonrisa perfecta, sino ayudarles a tener una sonrisa:


  • En primer lugar, saludable 
  • En segundo lugar, natural
  • En tercer lugar, armónica con su fisonomía

Y es que una sonrisa, para resultar agradable, tiene que ser, ante todo, saludable. Una sonrisa bonita debe transmitir salud, limpieza, frescura.  Además, debe resultar natural con el marco del que forma parte: si no es natural, “chillará” en el conjunto de las facciones y dejará de resultar agradable y, por lo tanto, bonita. Y finalmente, tiene que resultar armónica con el conjunto de las facciones de las que forma parte.




Por estos tres motivos, uno no puede ir a la consulta del odontólogo con una foto y buscar que su sonrisa sea idéntica a la de la imagen que llevamos. Cada uno tenemos una sonrisa que es la más adecuada para nosotros. Y que deja de ser adecuada para otro.


A continuación os detallo algunos de los puntos que más suelen preocupar a los pacientes:  

El color de los dientes
El color de los dientes viene determinado por la genética y, luego, nuestros hábitos de vida inciden en mayor o menor medida en su coloración –y en la de nuestras encías-: el tabaco, la relajación en las rutinas de higiene, el vino, el café, la alimentación… y poco a poco nuestros dientes van modificando su color. Es precisamente en la variación de color que sufren los dientes por nuestros hábitos de vida en la que podemos intervenir, por un lado modificando esos hábitos para interrumpir la tendencia y, por otro lado, con un tratamiento de blanqueamiento dental profesional que aclarará la tonalidad del los dientes, pero no los teñirá de blanco. 

La ortodoncia invisible con alineadores
Invisalign
constituyen una solución estética
y eficaz para corregir la alineación dental






La alineación
La alineación de los dientes tiene que ser correcta y es como la huella digital: personal e intransferible. Los dientes tienen que estar correctamente alineados para que cada pieza pueda cumplir su función. Y no buscamos otra finalidad.

 


Las carillas Lumineers son una solución biocompatible
para modificar el tamaño del diente


El tamaño de los dientes  
Al igual que en la tonalidad, la genética marca el tamaño de los dientes de cada uno, que es acorde con el tamaño de los maxilares y con el conjunto de las facciones de la cara. Algunas veces, determinadas piezas (especialmente los incisivos y los caninos) pueden tener un tamaño llamativamente mayor que puede afectar a la estética, pero sobre todo a su funcionalidad y a la oclusión. En estos casos, los especialistas trabajamos sobre ellos para darles el tamaño y la forma adecuados para que puedan cumplir con su función y faciliten una correcta oclusión. Otras veces, factores externos (golpes, fracturas, …) pueden haber modificado su forma. Entonces recurrimos a otros tratamientos como las carillas.

El color de las encías
Y volvemos de nuevo a la genética. Cada uno tiene una tonalidad de encías propia, que se modifica con el paso de tiempo y nuestros hábitos de vida. Corrijamos los hábitos de vida –sobre todo el tabaquismo- y ganaremos mucho. Después, tratamientos como el peeling o la ozonoterapia, o ambos, les devolverán su tonalidad sonrosada original, pero no las teñirán de un “sonrosado” que consideramos “ideal”.

Y así sucesivamente… 


Si buscamos que un especialista que diseñe para nosotros una sonrisa como la que hemos visto en una revista a un famoso conseguiremos un resultado estridente. En primer lugar porque la mayoría de esas fotos están retocadas. En segundo lugar, porque esa es “la sonrisa de otro”, no la nuestra, y por lo tanto no resultará armónica, ni natural, ni mucho menos saludable.

17 de diciembre de 2013

Los alimentos que manchan tus dientes



En la línea de mi post anterior Tu boca es lo que comes, voy a seguir exponiendo en estas líneas qué alimentos pueden modificar el color de nuestros dientes. Todos asociamos una sonrisa bonita y sana a unos dientes blancos, pero en nuestro día a día algunas de nuestras costumbres y algunos alimentos –y muy especialmente las bebidas- pueden cambiar su tonalidad. Te explico a continuación qué alimentos pueden manchar tus dientes para que, sabiéndolo, puedas no necesariamente excluirlos de tu dieta, pero sí moderes su consumo y seas consciente de sus consecuencias.
 Sin dudas, lo que más mancha nuestros dientes es el tabaco. Sin ser un alimento, es con mucho la sustancia más perjudicial para nuestra boca: afecta de forma tremendamente negativa a dientes, encías y mucosas.

Manchan más las bebidas
Las bebidas manchan más que los alimentos sólidos por dos motivos: al cabo del día bebemos una cantidad de líquido varias veces superior a los alimentos sólidos y porque por su condición de líquidos penetran con más facilidad en el esmalte, manchándolo.

o       Vino: tanto el vino tinto como el vino blanco, aunque sin duda el tanino del vino tinto es el que más ataca el blanco del esmalte. El vino ataca nuestros dientes por tres frentes: la acidez y la presencia sustancias que le dan su atractiva tonalidad (taninos y cromógenos), con un alto poder de tinción. El consumo periódico de vino puede darle a nuestros dientes una tonalidad púrpura. 
o       Café: tiene un alto contenido en cromógenos, que manchan el esmalte dando a los dientes un aspecto “descolorido”. El problema con el café, es que lo consumimos con frecuencia –dos o tres tazas diarias-.
o       Té: aunque está considerado una bebida saludable, el té contiene muchos taninos y en función de las distintas variedades, mancha en mayor o menor medida. El té negro es el que más mancha –dando a los dientes una tonalidad amarillenta- y el té blanco, el que menos.
o       Refrescos y bebidas carbonatadas, azucaradas y energéticas: por su alto contenido en azúcares, estas bebidas además de manchar los dientes, forman parte de esos alimentos que yo denomino “amigos” de la caries. Además, las bebidas con gas (carbonatadas) atacan el esmalte, igual que las bebidas energéticas, por su acidez.

Los alimentos

o       Frutas y verduras de color intenso: las moras, arándanos, cerezas, remolacha… y en general las frutas y verduras de color intenso contienen un pigmento que se adhiere a los dientes con una gran capacidad para mancharlos. Esto mismo pasa con los zumos de frutos rojos, a los que además se une el “plus” de ser elementos líquidos y, por lo tanto, con más facilidad para manchar.

o       Salsas: las salsas como la de soja y el vinagre balsámico de Módena, por su pigmentación, pueden producir manchas en nuestros dientes.

o       Caramelos: por la gran cantidad de colorantes que contienen. Además de que su composición a base de azúcares los convierte en enemigos declarados de nuestros dientes.

¿Y qué hacemos?
Como decía antes, la mayoría de estos alimentos y bebidas deben estar presentes en nuestra dieta por sus propiedades beneficiosas. ¿Qué hacemos, entonces? Extremar las medidas de higiene. Ahora ya sabemos cuáles son y cómo actúan. Cuando comas o bebas alguno de estos alimentos, cepilla exhaustivamente tus dientes y realiza un enjuague con un colutorio. De esta manera, minimizarás los efectos negativos que puedan tener sobre el color de tus dientes.

15 de noviembre de 2012

Tratamientos de belleza para Novias


Muchos de vosotros estaréis en estas fechas planeando el día de vuestra boda. Y son sobretodo las mujeres, las que os preocupáis de los más mínimos detalles. 

En la revista Telva Novias dan unos consejos de qué hacer para estar reluciente "tú día" y te aconsejan dónde acudir. Hablan sobre el maquillaje, la peluquería, los tratamientos faciales y corporales y, como no... de cómo conseguir la sonrisa más bonita de la boda!!!

  
Podéis leer el artículo pinchando el enlace TELVA NOVIAS.



Para las que estáis preparando vuestra boda, ¿habéis pensado además del vestido en cómo luciréis sonrisa? Y para los que acudís de invitados... ¿Os fijáis en la sonrisa bonita de una novia?

21 de agosto de 2012

LOS PELIGROS DEL VERANO PARA TUS DIENTES (II)


Todos sabemos que en verano aprovechamos para hacer lo que nos resulta complicado hacer durante el resto del año: descansar, disfrutar de la siesta española, hacer un poco de deporte, saborear una cervecita fresca en el chiringuito, etc...pero lo que pocos saben es que estos hábitos veraniegos pueden perjudicar a nuestra salud bucal.

La relajación

¿Quién no piensa en las vacaciones como el “no voy a hacer nada de lo que hago el resto del año…”? Pero, ¿tanto dejamos nuestra rutina aparte como para dejar de cepillarnos los dientes? Durante las vacaciones se disfruta de un estado de relajación generalizada en que se modifican costumbres y hábitos como los relacionados con la higiene bucal, dándose el caso de que uno de cada cuatro españoles deja de cepillarse los dientes de manera total o parcial. Son los jóvenes frente a los adultos y los hombres frente a las mujeres, quienes más descuidan la limpieza bucal.
La falta de cepillado aumenta el riesgo de sufrir caries, enfermedad de las encías o, en último término, la pérdida de dientes.
La cultura española de “picar entre horas” no favorece mucho nuestra higiene. Se recomienda, después de ingerir alimentos entre comidas, al menos enjuagarse la boca varias veces.
El cepillado antes de dormir es el más importante porque durante la noche los ácidos que dañan los dientes se forman más fácilmente, ya que se segrega menos saliva y el hecho de tener la boca cerrada (medio anaerobio) crea las condiciones favorables para que las bacterias proliferen.


Alguno diría que el deporte es malo para la salud…

y podría apoyarse en ejemplos como este: a los nadadores, que exponen sus dientes al agua con cloros y otras sustancias químicas, se les acumula el sarro o placa dental mucho más frecuentemente que al resto. Las proteínas salivales se descomponen rápidamente en contacto con el pH del agua de la piscina y forman depósitos orgánicos en los dientes, de color marrón, conocido como "el sarro de los nadadores".
El buceo puede acarrear dolor de mandíbula si antes no se ha consultado con el dentista cómo colocarse la boquilla del regulador de aire. Es frecuente también el "síndrome de la boca del buzo" (también llamado barodontalgia), una problema causado por el cambio de presión de aire, sobre todo si el buceador tiene grandes caries, empastes, encías inflamadas o infectadas… Un consejo para quien sea portador de dentaduras postizas es acudir antes de bucear al dentista, para evitar que pueda tragársela…



“Doctor, se me pasan los dientes…”
Es frecuente la experiencia nada agradable de notar mucha sensibilidad en los dientes cuando se bebe algo muy frío o muy caliente. Por ello, lo más recomendable, según el doctor Malagón, es no provocar grandes cambios de temperatura ingiriendo alimentos fríos alternando con calientes sin permitir que los dientes “se aclimaten”.

El yogur, el queso, la leche, los huevos, carnes de vaca, pollo y pescado, así como las frutas, verduras y hortalizas: favorecen la absorción del calcio necesario para evitar esa hipersensibilidad dental.
La naranja, la mandarina y el pomelo, ricas en vitaminas C y A, flúor y calcio, limpian y fortalecen los dientes y combaten a las bacterias. Fortalecen las encías y ayudan a curar la gingivitis y la periodontitis, aunque deben ser consumidas con moderación ya que los ácidos pueden debilitar el esmalte.
La zanahoria, el plátano, la manzana o las espinacas contienen altos niveles de flúor, lo que ayuda a fortalecer las piezas dentales y el esmalte.
Las bebidas carbonatadas  reducen el pH bucal y favorecen la aparición de sensibilidad.
Los que sufren o han sufrido episodios de bulimia, aumentan drásticamente la acidez bucal por los episodios de vómitos, destruyendo de forma agresiva el esmalte y causando dolor.

¿Qué es lo que más deseáis hacer en vacaciones?
¿Habéis pensado alguna vez que no se debe someter a grandes cambios de temperatura a vuestros dientes?

17 de agosto de 2012

LOS PELIGROS DEL VERANO SOBRE TUS DIENTES (I)



Este verano, tu sonrisa será tu principal carta de presentación. Lucir una dentadura sana, limpia y cuidada es fundamental no sólo por higiene, sino por estética. Y para qué nos vamos a engañar: una bonita sonrisa luce más durante estas fechas que en el invierno.

Pero, de qué manera tenemos que proteger nuestra dentadura de los peligros principales que  el verano acarrea para los dientes:

Dar un mordisco de tu helado a tu hijo le predispone a sufrir caries.

¿Sabías que probar la comida de tu hijo para ver si está caliente o fría, “limpiar” con tu propia saliva el chupete, ofrecerle un mordisco de tu helado o compartir cubiertos estás favoreciendo que tu hijo tenga caries si tú las tienes?
La caries es una enfermedad contagiosa que se transmite de persona a persona a través de la saliva. Generalmente es la madre la que se la transmite a su bebé en los primeros 30 meses de vida a veces, incluso, a través de los besos.
Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), la caries y la enfermedad de las encías están catalogadas como la tercera calamidad sanitaria del mundo. Se estima que el 90-95% de la población sufre esta enfermedad.

La deshidratación

Somos agua. Nuestra salud general depende, entre otras cosas, de nuestra hidratación. Es de todos conocido que un 66% del cuerpo humano es agua, y que necesitamos ingerir un mínimo de 2 litros al día para mantener esa hidratación.
El calor o el sol intenso sobre nuestro cuerpo provoca deshidratación constante y origina la sed que intentamos paliar, sobre todo en verano, tomando bebidas azucaradas o altamente carbonatadas (recordemos que este tipo de bebidas son las más perjudiciales para los dientes).

“Saliva mágica”: Si tu boca se deshidrata se vuelve más propensa a infectarse e inflamarse porque se segrega menos saliva, provocando la sensación de “boca seca”, que causa problemas para tragar, hablar, comer, llevar prótesis dentarias o, incluso, puede producir dolor, irritación o quemazón de la lengua. Por lo tanto es absolutamente necesario beber más agua que de costumbre en esta época.
La saliva es esencial en la defensa frente a la caries, ya que diluye y elimina los azúcares, mantiene constante el PH de la boca y aporta el calcio y fosfato necesarios para “remineralizar” el esmalte.

¿Sabías que la caries era una de las enfermedades mas frecuentes y que un simple beso puede hacer que se trasmita?

¿Has pensado alguna vez para qué sirve la saliva, aparte de para poder tragar los alimentos?


7 de julio de 2012

Dientes blancos en verano


Desde hace un tiempo es extraño no conocer a nadie que se haya sometido a una sesión de blanqueamiento dental. Sobre el asunto existe muchos tópicos: desde el “no quiero tener los dientes muy blancos porque parece antinatural” hasta “el blanqueamiento hace que pierdas antes la dentadura”, son muchos los que deciden someterse a nuevas técnicas para conseguir que sus dientes tengan un aspecto más joven.

         Podemos tener numerosas opiniones respecto de la estética general de la población, pero de lo que no cabe duda es de que unos dientes blancos y correctamente alineados son caracteres necesarios para tener una estética general agradable.
Según una encuesta de la Sociedad Americana de Cosmética Dentaria (AACD):
  • Más del 92% de adultos destacan que una sonrisa atractiva constituye un recurso social importante
  • Un 88% recuerdan a alguien que posea una sonrisa especialmente atractiva
  • El 85% coinciden en que una sonrisa poco atractiva no atrae a personas del sexo opuesto
  • Un 74% están de acuerdo en que una sonrisa poco atractiva puede disminuir las oportunidades de éxito profesional
Unos dientes blancos pero naturales representan frescura, juventud y atractivo: “desde el origen de los tiempos, el deseo de belleza, el atractivo estético y erótico combinado con un aspecto juvenil, ha sido la aspiración de toda clase social en cualquier cultura. Una dentadura blanca, dentro de unos márgenes de naturalidad y de armonía con el resto de la boca y de la cara, es un recurso social importante y una estupenda tarjeta de presentación.”

Si queréis saber más, podéis acceder a las revistas que me han publicado pinchando sobre el nombre de cada una de ellas telva novias, hola, La Razón.


¿Os parece importante para vuestro aspecto tener una dentadura ordenada?
¿Os parecen atractivos unos dientes blancos, dentro de la naturalidad?
¿Pensáis que una sonrisa antiestética puede afectar a la autoestima?


28 de enero de 2011

El blanco de tu dentadura


¡Tienes una sonrisa Profident!, esa famosa frase salida de los anuncios publicitarios de la marca de dentífrico Profident, se convirtió durante muchos años en un “piropo” hacía los dientes de una persona.
Consistía en tener unos dientes bien alineados y sobretodo, unos dientes blancos. En la sociedad en la que nos encontramos, tener unos dientes blancos es síntoma de una buena salud dental y de una preocupación por la estética. Pero tan importante ha llegado ser el color de los dientes, que a veces ese “blanco nuclear”, resulta artificial y hasta poco atractivo. ¿Dónde queda el límite de un blanco natural de dientes? ¿Cómo se ha evolucionado de la sonrisa Profident a la “sonrisa blanco nuclear”?.
Existen diferentes tratamientos para blanquear los dientes, pero siempre es conveniente consultar con un profesional y dejarte aconsejar, ya que un mal uso puede estropear el esmalte de tus dientes. Por último, recordar que el tabaco, el café o el exceso de dulce no ayudan a conseguir unos bonitos dientes.


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