Mostrando entradas con la etiqueta dentista. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dentista. Mostrar todas las entradas

21 de agosto de 2012

LOS PELIGROS DEL VERANO PARA TUS DIENTES (II)


Todos sabemos que en verano aprovechamos para hacer lo que nos resulta complicado hacer durante el resto del año: descansar, disfrutar de la siesta española, hacer un poco de deporte, saborear una cervecita fresca en el chiringuito, etc...pero lo que pocos saben es que estos hábitos veraniegos pueden perjudicar a nuestra salud bucal.

La relajación

¿Quién no piensa en las vacaciones como el “no voy a hacer nada de lo que hago el resto del año…”? Pero, ¿tanto dejamos nuestra rutina aparte como para dejar de cepillarnos los dientes? Durante las vacaciones se disfruta de un estado de relajación generalizada en que se modifican costumbres y hábitos como los relacionados con la higiene bucal, dándose el caso de que uno de cada cuatro españoles deja de cepillarse los dientes de manera total o parcial. Son los jóvenes frente a los adultos y los hombres frente a las mujeres, quienes más descuidan la limpieza bucal.
La falta de cepillado aumenta el riesgo de sufrir caries, enfermedad de las encías o, en último término, la pérdida de dientes.
La cultura española de “picar entre horas” no favorece mucho nuestra higiene. Se recomienda, después de ingerir alimentos entre comidas, al menos enjuagarse la boca varias veces.
El cepillado antes de dormir es el más importante porque durante la noche los ácidos que dañan los dientes se forman más fácilmente, ya que se segrega menos saliva y el hecho de tener la boca cerrada (medio anaerobio) crea las condiciones favorables para que las bacterias proliferen.


Alguno diría que el deporte es malo para la salud…

y podría apoyarse en ejemplos como este: a los nadadores, que exponen sus dientes al agua con cloros y otras sustancias químicas, se les acumula el sarro o placa dental mucho más frecuentemente que al resto. Las proteínas salivales se descomponen rápidamente en contacto con el pH del agua de la piscina y forman depósitos orgánicos en los dientes, de color marrón, conocido como "el sarro de los nadadores".
El buceo puede acarrear dolor de mandíbula si antes no se ha consultado con el dentista cómo colocarse la boquilla del regulador de aire. Es frecuente también el "síndrome de la boca del buzo" (también llamado barodontalgia), una problema causado por el cambio de presión de aire, sobre todo si el buceador tiene grandes caries, empastes, encías inflamadas o infectadas… Un consejo para quien sea portador de dentaduras postizas es acudir antes de bucear al dentista, para evitar que pueda tragársela…



“Doctor, se me pasan los dientes…”
Es frecuente la experiencia nada agradable de notar mucha sensibilidad en los dientes cuando se bebe algo muy frío o muy caliente. Por ello, lo más recomendable, según el doctor Malagón, es no provocar grandes cambios de temperatura ingiriendo alimentos fríos alternando con calientes sin permitir que los dientes “se aclimaten”.

El yogur, el queso, la leche, los huevos, carnes de vaca, pollo y pescado, así como las frutas, verduras y hortalizas: favorecen la absorción del calcio necesario para evitar esa hipersensibilidad dental.
La naranja, la mandarina y el pomelo, ricas en vitaminas C y A, flúor y calcio, limpian y fortalecen los dientes y combaten a las bacterias. Fortalecen las encías y ayudan a curar la gingivitis y la periodontitis, aunque deben ser consumidas con moderación ya que los ácidos pueden debilitar el esmalte.
La zanahoria, el plátano, la manzana o las espinacas contienen altos niveles de flúor, lo que ayuda a fortalecer las piezas dentales y el esmalte.
Las bebidas carbonatadas  reducen el pH bucal y favorecen la aparición de sensibilidad.
Los que sufren o han sufrido episodios de bulimia, aumentan drásticamente la acidez bucal por los episodios de vómitos, destruyendo de forma agresiva el esmalte y causando dolor.

¿Qué es lo que más deseáis hacer en vacaciones?
¿Habéis pensado alguna vez que no se debe someter a grandes cambios de temperatura a vuestros dientes?

17 de agosto de 2012

LOS PELIGROS DEL VERANO SOBRE TUS DIENTES (I)



Este verano, tu sonrisa será tu principal carta de presentación. Lucir una dentadura sana, limpia y cuidada es fundamental no sólo por higiene, sino por estética. Y para qué nos vamos a engañar: una bonita sonrisa luce más durante estas fechas que en el invierno.

Pero, de qué manera tenemos que proteger nuestra dentadura de los peligros principales que  el verano acarrea para los dientes:

Dar un mordisco de tu helado a tu hijo le predispone a sufrir caries.

¿Sabías que probar la comida de tu hijo para ver si está caliente o fría, “limpiar” con tu propia saliva el chupete, ofrecerle un mordisco de tu helado o compartir cubiertos estás favoreciendo que tu hijo tenga caries si tú las tienes?
La caries es una enfermedad contagiosa que se transmite de persona a persona a través de la saliva. Generalmente es la madre la que se la transmite a su bebé en los primeros 30 meses de vida a veces, incluso, a través de los besos.
Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), la caries y la enfermedad de las encías están catalogadas como la tercera calamidad sanitaria del mundo. Se estima que el 90-95% de la población sufre esta enfermedad.

La deshidratación

Somos agua. Nuestra salud general depende, entre otras cosas, de nuestra hidratación. Es de todos conocido que un 66% del cuerpo humano es agua, y que necesitamos ingerir un mínimo de 2 litros al día para mantener esa hidratación.
El calor o el sol intenso sobre nuestro cuerpo provoca deshidratación constante y origina la sed que intentamos paliar, sobre todo en verano, tomando bebidas azucaradas o altamente carbonatadas (recordemos que este tipo de bebidas son las más perjudiciales para los dientes).

“Saliva mágica”: Si tu boca se deshidrata se vuelve más propensa a infectarse e inflamarse porque se segrega menos saliva, provocando la sensación de “boca seca”, que causa problemas para tragar, hablar, comer, llevar prótesis dentarias o, incluso, puede producir dolor, irritación o quemazón de la lengua. Por lo tanto es absolutamente necesario beber más agua que de costumbre en esta época.
La saliva es esencial en la defensa frente a la caries, ya que diluye y elimina los azúcares, mantiene constante el PH de la boca y aporta el calcio y fosfato necesarios para “remineralizar” el esmalte.

¿Sabías que la caries era una de las enfermedades mas frecuentes y que un simple beso puede hacer que se trasmita?

¿Has pensado alguna vez para qué sirve la saliva, aparte de para poder tragar los alimentos?


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...